El Imperio romano de Occidente es la parte occidental del Imperio romano, después de su división en Occidente y Oriente iniciada con la tetrarquía del Emperador Diocleciano y efectuada de forma definitiva por el Emperador Teodosio I , quien lo repartió entre sus dos hijos: Arcadio recibió el Imperio de Oriente y Honorio recibió el de Occidente.
El principal cambio sufrido entre las épocas de la pax romana y la división del Imperio romano se vio sobre todo en el ejército romano.El imperio dejó de basar su estrategia en la formación de las legiones en favor de la caballería; las armas empleadas por las legiones, dejaron paso a la más larga y a escudos con forma redonda, al estilo bárbaro; las populares armaduras romanas conocidas como lorica segmentata dieron paso a las más baratas y menos eficaces cotas de malla, que antiguamente solo eran usadas por las tropas auxiliares. Esto se debió a que el ejército romano comenzó a introducir a guerreros bárbaros en el ejército.
Aparte de los cambios materiales y estratégicos del ejército, la escasez de líderes militares capaces también fue un factor decisivo.La disciplina táctica y militar que tanta fama había dado a las legiones en el pasado era solo eso, pasado. Y, como ya se mencionó, la escasez de líderes militares hacía que los ejércitos estuvieran bajo el mando de generales incompetentes, que más que por sus méritos, estaban allí por su cercanía a los gobernantes romanos. Había contados líderes capaces, que con habilidad y destreza conseguían méritos para el imperio, luchando principalmente contra los bárbaros o las rebeliones internas,pero debido al exceso de popularidad que llegaban a alcanzar gracias a sus éxitos, o bien eran asesinados por aquellos en los que despertaban envidias, o bien se aprovechaban del poder que amasaban para gobernar en nombre de otros.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Rebeliones de esclavos
Nuestro archienemigo de hoy no fue un caudillo tribal germano ni un reyezuelo helenístico, sino un bárbaro sencillo – un auxiliar convertido en esclavo – cuya denodada lucha por la libertad sobrepasó su tiempo y sirvió de inspiración durante cientos de generaciones hasta convertirse en un icono de la lucha contra la opresión.
Espartaco nació sobre el 113 a.C. en las tierras de los maedi, una etnia de la antigua Tracia (probablemente en las inmediaciones de la ciudad de Sandanski, en el suroeste de Bulgaria) Plutarco, Floro y Apiano son parcos en detalles sobre su persona antes de su ingreso forzoso en la escuela de gladiadores de G. Cornelio Léntulo Batiato (o Vatia) en Capua. Las tres fuentes coinciden en que fue auxiliar de las legiones, que desertó del ejército romano y que, cuando fue apresado, lo vendieron y acabó en una mina de yeso hasta que el afamado lanista lo adquirió para su negocio gladiatorio. Sólo Plutarco añade que su esposa, una especie de sacerdotisa de los maedi, también fue apresada junto a él; nada más se supo de ella. A pesar de la animadversión que provocó durante muchos años, los tres historiadores lo consideraron como un hombre cultivado y justo en sus juicios y pareceres. Su nombre fue común en las tierras ribereñas del Ponto Euxino (el Mar Negro) y se sabe de algunos reyes y caudillos tracios y cimerios que se llamaron Spardakoros o Spardacus.
Espartaco nació sobre el 113 a.C. en las tierras de los maedi, una etnia de la antigua Tracia (probablemente en las inmediaciones de la ciudad de Sandanski, en el suroeste de Bulgaria) Plutarco, Floro y Apiano son parcos en detalles sobre su persona antes de su ingreso forzoso en la escuela de gladiadores de G. Cornelio Léntulo Batiato (o Vatia) en Capua. Las tres fuentes coinciden en que fue auxiliar de las legiones, que desertó del ejército romano y que, cuando fue apresado, lo vendieron y acabó en una mina de yeso hasta que el afamado lanista lo adquirió para su negocio gladiatorio. Sólo Plutarco añade que su esposa, una especie de sacerdotisa de los maedi, también fue apresada junto a él; nada más se supo de ella. A pesar de la animadversión que provocó durante muchos años, los tres historiadores lo consideraron como un hombre cultivado y justo en sus juicios y pareceres. Su nombre fue común en las tierras ribereñas del Ponto Euxino (el Mar Negro) y se sabe de algunos reyes y caudillos tracios y cimerios que se llamaron Spardakoros o Spardacus.
El movimiento de los Graco
LOS GRACOS
Fue un periodo de la República Romana, entre los años 133 y 121 a.C, convulso y a la vez dinámico, con un movimiento claramente hacia el régimen imperial, abandonándose poco a poco el republicanismo, lo que llevó a la sociedad romana a unos movimientos, de revoluciones y contra revoluciones, en el llamado, periodo de los Gracos, ya que los hermanos Tiberio Sempronio y Cayo Sempronio Graco, fase donde el ejército se vio menos favorecido, a excepción en la distribución de tierras, a los veteranos que se licenciaban.Roma tenia que afianzarse como ciudad preponderante, donde se vislumbraba por primera vez, sus lujos y su influencia sobre el resto del territorio, siendo los romanos poseedores de la ciudadanía, vetado al resto de la población, también fue favorecida la plebe urbana, siendo un periodo donde la burguesía se encontró menos apoyada.
Por otra parte los aliados externos perdieron poder político, además de estar obligados a proporcionar personal para nutrir el ejército de Roma, ahondando por los hermanos Gracos, las diferencias políticas entre las clases superiores, motivando luchas por en la obtención de poder.
Tiberio Graco presentó entonces la “Ley Agraria” o sea repartición de las tierras de cultivo en pequeñas parcelas entre los mas pobres, concluida la repartición a costa de los terratenientes, las tierras restantes irían a parar al estado de Roma, que a su vez serian repartidas entre los mas necesitados, con esta ley de los Gracos, los esclavos inundaron la ciudad de Roma, dejando a la agricultura en situación precaria.
Lucha por la igualdad
PATRICIOS Y PLEBEYOS
La sociedad en la época republicana estaba dividida en patricios, plebeyos y esclavos.

Los patricios, eran los dueños de la mayor parte de las tierras y rebaños. Participaban en el senado y ocupaban los más altos cargos políticos del Estado. Eran los ciudadanos más ricos.

Los plebeyos, eran los propietarios de pequeños pedazos de tierra. Estos eran los comerciantes y artesanos, ciudadanos de segunda categoría. Al principio no participaban en actividades políticas, pero poco a poco los patricios se dieron cuenta de que necesitaban a los plebeyos para trabajar y formar parte del ejército, entonces fue cuando a todos los ciudadanos de Roma, se les dió la oportunidad de participar en el gobierno.
Los esclavos, carecian de derechos y no tenían la consederación de persona, sinó que eran propiedad de sus dueños, como un objeto o una herramienta de trabajo. Por lo general, eran cautivos de guerra, o hijos e hijas de esclavos. Recibian el castigo que su prepietario consideraba oportuno, incluida la muerte.
Los derechos que antes les eran negados, permitiendo con esto la plena igualdad
con los patricios, lo que trajo como consecuencia que en esta época el estado
patricio-plebeyo se caracterizara por la armonía existente entre los órganos de
la comunidad: LAS MAGISTRATURAS, LOS COMICIOS Y EL SENADO
División administrativa
1.- PRIMERA FASE : DOS PROVINCIAS
A comienzos del siglo II aC, en el 197 aC, Roma dividió
la Península Ibérica en dos grandes territorios:
-Hispania Citerior (la del lada de más acá): costa este de España, con capital en Carthago Nova (Cartagena) primero y en Tarraco (Tarragona), después.
-Hispania Ulterior (la del lado de más allá): sur y algunos enclaves en el interior, con capital en Corduba.
SEGUNDA FASE:LA DIVISION DE AUGUSTO: TRES PROVINCIAS
El año 27 a. C., tras la conquista efectiva de la mayor parte de la Península, Augusto divide Hispania en tres provincias, llamadas Baetica, Lusitania y Tarraconensis.
Estas provincias fueron clasificadas en :
- provincias imperiales, las de mayor conflictividad: Tarraconensis y Lusitania .El propio emperador nombraba a sus gobernadores.
-provincia senatorial. la Bética era una provincia senatorial, al ser menos conflictiva, y era el senado el que nombraba los gobernadores de esta última.
Con pocos cambios, sería la división provincial de Augusto la que perduraría durante prácticamente todo el periodo imperial, ya que la siguiente gran división, la de Diocleciano, sucedería menos de cien años antes de la invasión de Hispania por las tribus bárbaras.
-Tarraconense (Tarraconensis): la más grande, incluía el norte, este, y centro de la Península. Su capital (centro administrativo) era Tarraco (hoy Tarragona)
-Bética (Baetica): en el sur, era uno de los teritorios más romanizados, por ejemplo, en esta zona Publio Escipión, propició la fundación de un asentamiento romano (Itálica), que enseguida comenzó a actuar como foco de romanización. Su centro administrativo era Córdoba (Corduba)
-Lusitania, en el área sudoccidental de la Península, con Mérida (Emérita Augusta) como centro administrativo.
TERCERA FASE:CARACALLA.CUATRO PROVINCIAS
En el siglo III (año 212) , el emperador Caracalla, subdividió la Tarraconense en dos:Tarraconense (desde el sur de Ebro hasta la Bética )y Gallaecia, en el noroeste de la Península (Galicia, Asturias y parte de Cantabria) .
La división administrativa, así pues, comprendía cuatro provincias:
-Bética
-Tarraconense
-Lusitania
-Gallaecia
CUARTA FASE: DIOCLECIANO.CINCO PROVINCIAS
A finales del siglo III (297), Diocleciano, volvió a subdividir la Tarraconense en dos: Tarraconense ( Tarraconense) y Cartaginense (Cartaginensis)
Con lo cual, la península Ibérica quedó dividida en cinco provincias o territorios administrativos:
-Gallaecia
-Tarraconense
-Cartaginense, capital Cartago Nova
-Bética
-Lusitania, capital Emerita Augusta
Otro de los efectos de la reorganización diocleciana es la creación de la Diocesis Hispaniarum, dependiente de la Prefectura de las Galias. La provincia de Mauritania Tingitana, en el norte de África, se incluye también en la diócesis
QUINTA FASE: TEODOSIO.SEIS PROVINCIASTeodosio, a finales del siglo IV, (386), otorgó la categoría de provincia a las islas Baleares (provincia Balearica), separándolas de la Cartaginense:
-Gallaecia
-Lusitania
-Bética
-Cartaginense
-Tarraconense
-Ballearica
A comienzos del siglo II aC, en el 197 aC, Roma dividió
-Hispania Citerior (la del lada de más acá): costa este de España, con capital en Carthago Nova (Cartagena) primero y en Tarraco (Tarragona), después.
-Hispania Ulterior (la del lado de más allá): sur y algunos enclaves en el interior, con capital en Corduba.
SEGUNDA FASE:LA DIVISION DE AUGUSTO: TRES PROVINCIAS
El año 27 a. C., tras la conquista efectiva de la mayor parte de la Península, Augusto divide Hispania en tres provincias, llamadas Baetica, Lusitania y Tarraconensis.
Estas provincias fueron clasificadas en :
- provincias imperiales, las de mayor conflictividad: Tarraconensis y Lusitania .El propio emperador nombraba a sus gobernadores.
-provincia senatorial. la Bética era una provincia senatorial, al ser menos conflictiva, y era el senado el que nombraba los gobernadores de esta última.
Con pocos cambios, sería la división provincial de Augusto la que perduraría durante prácticamente todo el periodo imperial, ya que la siguiente gran división, la de Diocleciano, sucedería menos de cien años antes de la invasión de Hispania por las tribus bárbaras.
-Bética (Baetica): en el sur, era uno de los teritorios más romanizados, por ejemplo, en esta zona Publio Escipión, propició la fundación de un asentamiento romano (Itálica), que enseguida comenzó a actuar como foco de romanización. Su centro administrativo era Córdoba (Corduba)
-Lusitania, en el área sudoccidental de la Península, con Mérida (Emérita Augusta) como centro administrativo.
TERCERA FASE:CARACALLA.CUATRO PROVINCIAS
En el siglo III (año 212) , el emperador Caracalla, subdividió la Tarraconense en dos:Tarraconense (desde el sur de Ebro hasta la Bética )y Gallaecia, en el noroeste de la Península (Galicia, Asturias y parte de Cantabria) .
La división administrativa, así pues, comprendía cuatro provincias:

-Bética
-Tarraconense
-Lusitania
-Gallaecia
CUARTA FASE: DIOCLECIANO.CINCO PROVINCIAS
A finales del siglo III (297), Diocleciano, volvió a subdividir la Tarraconense en dos: Tarraconense ( Tarraconense) y Cartaginense (Cartaginensis)
Con lo cual, la península Ibérica quedó dividida en cinco provincias o territorios administrativos:

-Gallaecia
-Tarraconense
-Cartaginense, capital Cartago Nova
-Bética
-Lusitania, capital Emerita Augusta
Otro de los efectos de la reorganización diocleciana es la creación de la Diocesis Hispaniarum, dependiente de la Prefectura de las Galias. La provincia de Mauritania Tingitana, en el norte de África, se incluye también en la diócesis
QUINTA FASE: TEODOSIO.SEIS PROVINCIASTeodosio, a finales del siglo IV, (386), otorgó la categoría de provincia a las islas Baleares (provincia Balearica), separándolas de la Cartaginense:
-Gallaecia

-Lusitania
-Bética
-Cartaginense
-Tarraconense
-Ballearica
Guerras cántabras
Se conoce como Guerras Cántabra a los enfrentamientos entre el Imperio romano y los distintos pueblos astures y cántabros que habitaban en el norte en la Península Ibérica.
Los enfrentamientos mantenidos por Roma contra los diversos pueblos representaban la culminación de la larga conquista de la Península Ibérica. La resonancia de estas guerras sobrepasó a la de gran parte de las emprendidas por el Estado romano a lo largo de su historia.
Así comienza Floro su relato para narrar los hechos acaecidos en una contienda que hizo que el propio emperador romano César Augusto, abriera las puertas del templo de Jano, en señal de combate total, y se desplazara en persona desde Roma hasta tierra de cántabros.
Los enfrentamientos mantenidos por Roma contra los diversos pueblos representaban la culminación de la larga conquista de la Península Ibérica. La resonancia de estas guerras sobrepasó a la de gran parte de las emprendidas por el Estado romano a lo largo de su historia.
Así comienza Floro su relato para narrar los hechos acaecidos en una contienda que hizo que el propio emperador romano César Augusto, abriera las puertas del templo de Jano, en señal de combate total, y se desplazara en persona desde Roma hasta tierra de cántabros.
GUERRAS CELTIBERICAS Y LUSITANAS
- Se denominan guerras celtíberas o celtibéricas a los enfrentamientos bélicos producidos a lo largo de los siglos III y II a.C , entre la República romana y los distintos pueblos, denominados celtíberos, que habitaban en la zona media del Ebro y la meseta superior. Estos enfrentamientos tuvieron una extensión temporal, muy desigual en la duración, con diversas treguas, pactos, asedios y batallas.
- Se conoce como Guerra lusitana, también llamada Purinos Polemos al conflicto armado entre la República romana y unas tribus de la Hispania Ulterior conocidas como los lusitanos que tuvo lugar entre 155 a. C. - 139 a. C. Los lusitanos se rebelaron contra Roma en dos ocasiones (155 a. C. y 146 a. C.) pero al final los romanos los pacificaron. En el 154 a. C., una larga guerra conocida como la Guerra Numantina estalló en la Hispania Citerior empezando por los celtíberos. Esta duró hasta el 133 a. C.
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